lunes, 13 de septiembre de 2010

III. CUANDO NOS MOTORIZAMOS


Un diciembre, a la pequeñísima Marie Anne se le ocurrió pedir un préstamo para comprarse ¡UN AUTOOOOOO! y me dije ah caray esta chamaca ya tiene coche y yo que tengo sopetecientos años más que ella porque no. Entonces me embarqué.
Ya escribí como me fue en la aprendida a manejar y eso (ver MI MEJOR AMIGO en mi blog) así que recuerdo dos momentos buenísimos de este año y medio en nuestro debut sobre ruedas.

INCENDIO EN PERIFERICO
Regresamos del trabajo a toda velocidad (que ni es tanta porque mi bocho, gracias a dios no jala mucho) tomamos el periférico hacia la civilización (perdón, hacia el sur) y nos damos cuenta de que algo a lo lejos se está incendiando. Esto no tendría bronca si no fuera porque el incendio estaba exactamente donde teníamos que dar vuelta a la derecha e íbamos en el carril de alta. El par de morbosas, mensas y babosas volteamos al mismo tiempo a ver el siniestro y nuestro ángel de la guardia nos salvó de estrellarnos en medio del tráfico del periférico.

ECHELE CRITERIOOOOO JEFA
Érase una vez que un pariente lejano estaba muy enfermo. Así que decidí violar la ley y sacar el carro el viernes que no circulo. En eso, sale de la nada un tránsito y chin! que nos para el cabrón ya sabrán:
POLICIA: ¿su licencia?
YO: ahí está
P: Pos Usted no circula los viernes
Y: es que mi abuelito está muy enfermo, vamos a llevarle medicinas.
P: No, no se puede, está en el reglamento de tránsito (pinches reglamentos mamomes).
Y: Bueno, pues sólo tengo veinte pesos, de verdad
P:No pus: “échele criterio jefa”
Ni modos, la Mariana tuvo que apoquinar para poder llegar a nuestro destino.

Y esta es una pequeña crónica de las aventuras “en el detritus federal (rockdrigo QEPD)

II. EL ARENAL Y SU INUNDACIÓN




II. EL ARENAL Y SU INUNDACIÓN
Estabámos muy tranquilas en nuestra oficina cuando llega el remolino llamado Aurelio Velasco y nos dice: “vengan las dos ¡RÁPIDO¡ porque quiero que me acompañen a hacer una tarea” Nosotras ingenuas tomamos nuestras cosas y nos bajamos para subirnos al auremóvil. Pero nadien nos dijo que íbamos a acabar en el fin del mundo.
“No vamos nos llevan” pensaba yo mientras nos conducían a la frontera entre el D.F. y la dimensión desconocida. Yo solo estuve 4 días (¿o tres?) pero en mis tristes recuerdos de las “misiones especiales” de mis jefes, conservo más anécdotas:

LAS EFES.
Tomando café de madrugada (porque en mi rancho la mañana empieza a las nueve); vimos a un señor muy chistoso que transitaba enojadísimo con sus diez perros y una bolsa de plástico muy misteriosa.
Con uniforme de gobierno y atentas a las necesidades de la gente en desgracia, atendimos una queja muy especial.
Se aproxima el hombre, nos explica que los vecinos lo agredieron porque trae muchos perros y no recoge sus excrementos… es entonces cuando se acerca peligrosamente a nosotras (y la cobarde de la pequeña estaba un paso más atrás que yo) y nos dice muy enojado:
- Mire, yo si recojo las efes (sic) de mis perros, mostrando la bolsa cada vez más cerca de mi.
- Muy bien señor y trato de explicarle lo que sé del reglamento cívico o eso.
- ¡Pero mire, si yo recojo mis EFES!
-en ese momento yo ya no sabía si reírme o vomitar porque el interfecto agitaba su bolsa con las efes a la vista muy cerca de mi cara. La pequeña se aguantaba la risa la cabrona. Total que me safé dándole el avión y caminando lentamente hacia atrás para librarme de las mentadas efes.

O ALGOOOOOOO
Estábamos concentradas en nuestro trabajo salvador de los desprotegidos en desgracia, cuando escuchamos una extraña voz que algo decía por las calles de la colonia: no entendíamos nada. Al final descubrimos que era una camioneta de dudosa procedencia tratando de sacar provecho comprando las miles de cosas que se echaron a perder. Al poco rato comenzamos a oír cada cinco segundos la cantinela en cuestión:
Se compran lavadoras, estufas, refrigeradoores, microondas…
¡O ALGOOOO¡ (de fierro viejo, pero no lo entendimos hasta después)
De tanto escuchar la grabación -que por cierto era de una individua con una entonación muy especial- empezamos a reírnos y repetir por cualquier estupidez: ¡OOOOOO ALGOOOOOOOO!
Luego resultó que empezamos a escuchar la grabación en todas las calles de la ciudá, lo que dejó para la posteridad la famosa cancioncita, tal como pasó con el ya antiquísimo ¡TAMALEEEES OAXAQUEÑOSS CALIENTITOSSS¡

I. UNAS DE LAS LECHERÍAS LICONSA



EPIFANIA

Por la carga de trabajo y el exceso de individuas consumidoras de leche liconsa y con una cantidad absurda de datos que había que escribir en unas hojotas (y además cotejar con los originales ¡válgame dios!) tuvimos que ingeniárnoslas para hacer más rápido el proceso.
Así que la pareja maravilla inventó un sistema mediante el cual la peque no necesitaba voltear a ver al susodich@ que iba por sus vales. Como íbamos muy rápido Marie Anne escribió el nombre de la beneficiaria que se llama Epifania no se que y sin voltear le soltó al sobrino: “¿usted es Epifania?” logrando que el tipo se quedara con cara de pendejo, ella muerta de pena y yo soltando una carcajada que se escuchó cien metros a la redonda. Ese día fue tan glorioso y gracioso que hasta le puse a mi perra Epifania.

Y MARTHA?
Otra de las Lecherías: dos señoras -a las que se les ocurrió ser gemelas- decidieron que solo Fulana fuera a recoger sus dichosos vales. Así, siguiendo un super invento, decidimos hacer los dos registros al mismo tiempo porque estaban a renglón seguido:
Nombre: Fulana y Martha, dirección tal, fecha de nacimiento tal, CURP (jajaja y ahí empezó). CURR (sic porque nadie en esos lares le atina a que chingados es la famosa curp) y luego, la letanía.
¿curp de Fulana? tal ¿y la de Martha? Tal.
¿escolaridad de Fulana? tal.. ¿y la de Martha?
¿dirección? Fulana tal. Y Martha? … The same
¿color de ojos de Fulana? Tal............ ¿Y MARTHA?
Al final no pudimos aguantar la risa y empezamos a cotorrear a la gente preguntándoles por Martha. Pobre gente, se quedaba pensando: ¿quien chingados será Martha?. Y nuestra risa los sacaba más de onda. Así que quedó para la posteridad la famosa Martha y su hermana Fulana.

MARIE ANNE Y YO EN ACCION


INTRODUCCION

THE BEST AND THE “GUORST”

No Recuerdo las fechas, ni los programas, ni los discursos acerca de la importancia delalabordelospromotores y losprogramassociales de marcelo. Sin embargo recuerdo vívidamente las jocosas aventuras que pasé con mi amiga Marie Anne.
Comienzo diciendo que Marie Anne es una mujer de 25 años, guapa, inteligente, dedicada y buena amiga (no por nada le decimos en la ofi “the best”) Nos conocimos hace dos o tres años y nos caímos super mal. (cosa que nos confesamos recientemente), en fin la Mariana es “la onda”.
Todo comenzó en la entrega de vales en lecherías (ya saben programas sociales del “triplemente H GDF”). Al principio yo decía: “que hueva levantarme a las 5 e ir al lejano oriente” pero en fin ahi vamos la pequeña Marie Anne y una servidora cantando “la la lá” a las p… lecherías. Recuerdo tres anécdotas que fueron espectaculares.